jueves, 2 de julio de 2015

ELIGIENDO AMIGOS Y AMIGAS

Es importante pensar que cuando nuestros hijos e hijas crecen, el entorno es el que es, a no ser que seamos una Familia Nómada que nos guste viajar y trasladarnos de lugar en lugar.  ¡Qué claro, no estaría mal de vez en cuando!.

La cuestión es que muchas de esas personas que rodean a nuestros hijos pueden no estar dentro de nuestros gustos: “Dice muchas palabrotas”, “Es muy mandona”, “Sus padres no me gustan”…. 

En fin, cualquier excusa es buena para intervenir en la elección de amigos y amigas de nuestros hijos e hijas; Poco  a poco sin darnos cuenta hemos confundido a nuestros hijos e hijas, hasta que ya no saben que perfil de amigo deben elegir.

¡Sinceramente!, los niños y niñas acaban juntándose ellos mismos según es menester y cada uno es egoísta y busca, aunque no nos demos cuenta,  su bienestar. Si no lo hacen, debemos marcarle las pautas de: “Con las personas que estés a gusto y que disfrutes ”.   Por supuesto, está la magia de la transmisión de  VALORES y hay que tener en cuenta que hay que ser buen compañero, escuchar, compartir, no dejarse maltratar, etc.

El párrafo anterior me da a pensar en una pregunta concreta: ¿Debemos pegar al que pega??? (Tema ya expuesto en otro de los artículos) Por supuesto, que como educadora os diré que NO; Hay muchas otras formas de comunicación y debemos quemar todos los cartuchos para que así sea. Pero como Madre, os diré que ganas dan de decir, si te dan!, das!  sobre todo con aquellas personas que sabes que acompañaran a tus hijos durante muchos años y que merecen recibir una reprimenda que sus padres no le darán jamás. ¿Hay que pegar?. Mi respuesta: Muchas veces hay que enfrentarse a las personas que te hacen sentir mal y las herramientas para hacerlo pueden ser muchas; Por ejemplo, trabajar en nuestros hijos e hijas la autoestima, la autosuficiencia y que sepan que las personas que tratan mal a los demás, no tienen otras herramientas con las que funcionar, ni otra cosa más importante que hacer en su vida. Seamos imaginativos!!!! 

Si esperamos  que los demás hagan lo que nosotros esperamos, volvemos a entrar en una rueda peligrosa y de frustraciones. ¡No esperes que los demás actúen como tú quieres!. Si finalmente consideras que esa persona no merece tu amistad, ahí sí puedes decidir no estar con esas personas o aceptarlas tal y como son e interactuar en campos comunes.  ¡Ojo! decidir "no estar" no es lo mismo que "huir". 

Los padres y madres lo pasamos mal cuando nuestros hijos e hijas son apartados de un grupo, pero… insisto las emociones  ¡Ahí están!. Y cuando se refieren a nuestros hijos e hijas, parece que esas emociones se convierten en más intensas. ¡Debemos aceptarlas!.  Lo importante es que nuestros hijos e hijas,  vayan aprendiendo herramientas para afrontar las situaciones que van apareciendo en su vida, insisto en éstas herramientas: 

  • -          Saber que los demás no tienen que actuar como nosotros queremos, nuestra actitud ante lo que           vemos es la que debemos mejorar. 
  • -          Decidir hacer las cosas sin recibir nada a cambio, ¡Las haces porque te apetece y quieres!                  ¡Puedes elegir no hacerlas!
  • -          No dejarse dañar y buscar personas con las que te sientes bien. ¡ Tú eres muy valioso para tí             mismo y para los que realmente te quieren! ¡ No lo olvides!
  • -       Si te sientes enfadado con ciertas personas, diles cómo te sientes y el motivo. Debemos tener en cuenta que hay personas que no saben dialogar, por lo tanto quizá ésta herramienta tiene que ser utilizada siempre y cuando la otra persona sea buena receptora. Hay otras personas que utilizan está información para hacer más daño en la herida,... también hay que tenerlo en cuenta y actuar en consecuencia.¡De los errores se aprende, y tenemos todo el tiempo del mundo para aprender de ello, infinitas veces, hasta que nosotros queramos decir "basta ya" 
  • -          Aprender a decir lo que NO te gusta y lo que SÍ queremos.
  • -          Hacerle entender a nuestros hijos que siempre hay personas que intentan llevarte a su terreno y pueden elegir si quieren o no hacerlo, asumiendo sus consecuencias.  ¡Se puede elegir! ¡ No te sientas obligado!. 

Nosotros somos adultos y hemos comprendido que las amistades van y vienen y que muchas de esas amistades que forjamos siendo niños,  hoy han quedado en nada o todo lo contrario. 

No queremos que nuestros hijos estén solos, pero tampoco podemos venderlos a cualquier precio, me refiero a obligarles a estar con aquellos que no quieren. Dejar que estén con los que ellos han elegido  es importante (Eso sí, nosotros debemos comprobar que efectivamente son personas que le benefician y no son peligrosas en su desarrollo como persona).  Nuestros hijos son los que van a convivir con los otros niños y sabe como son, el que a nosotros nos parece encantador, puede que para tú hijo o hija no lo sea. 

¡Nosotros no decidimos sus amigos y amigas! 

¡Nosotros le facilitamos esas herramientas que pueden utilizar en su búsqueda!

¡Nosotros tenemos que decirles que estamos ahí para ayudarles a resolver sus dudas!

¡Nosotros estamos ahí siempre!

 ¡Ellos eligen a sus amigos y amigas!.

¡ Nosotros  miramos por su Bienestar (y actuamos en consecuencia)!


lunes, 24 de noviembre de 2014

EDUCAR EN VALORES (Más del tema de valores)

En el anterior artículo hable de Valores, en éste sigo hablando de Valores.

La vida podría llevarnos a su antojo pero considero que  somos como esas piedras pesadas que  no se dejan atrapar tan fácilmente por el viento huracanado. Nuestra manera de ser tiene muchos matices , unos los hemos heredados y otros los hemos ido adquiriendo con el tiempo, gracias a la interacción con el medio. Nuestros valores, es el peso que nos sujeta para no dejarnos llevar por ese viento huracanado que es la Sociedad y lo peligros que ello conlleva. Nosotros debemos transmitir esos valores que creemos que nos han funcionado y que además ayudan a formarnos como personas.

Es verdad que nosotros inculcamos nuestros valores lo mejor que podemos y, sin darnos cuenta,  en nuestra práctica natural del día a día se transmiten valores que no hemos planificado transmitir, los hemos transmitido de forma inconsciente; Por ejemplo, cuando me quejo por algún dolor concreto, cuando hablo mal de una amiga, cuando al tropezar me enfado profundamente con todo lo que me rodea, cuando tiro un papel sin darme cuenta al suelo, cuando lloro y estoy triste, cuando río y estoy contenta, etc. La cuestión es hablar con nuestros hijos de lo que nos ocurre (siempre teniendo en cuenta sus limitaciones) y ser lo más realistas posibles. 

La confianza que tenemos en nosotros mismos es lo que nos empuja a ir más seguros por la vida y si eso somos capaces de transmitirlo a nuestros hijos, habremos realizado un buen trabajo (siempre que esa confianza en uno mismo se base en el respeto , sin olvidarnos de los demás).

Simplemente con reforzar aquellos valores que son más positivos ya dejamos una herencia buena a nuestros hijos, dejamos una caja llena de herramientas,  nosotros debemos recordarle para que sirven cuando no lo tengan claro.

Existen muchos valores, tanto personales, familiares, materiales, socio-culturales, morales, espirituales. Supongo que es cuestión de clasificar e ir nombrando uno a uno, pero cada persona tiene unos valores que usa de guía en su vida y que en según que etapas y experiencias de la vida las va modificando o moldeando.

Es importante que tengamos establecidos unos valores Universales con los que podamos convivir en ésta sociedad, unos valores para todo el mundo:  Responsabilidad, Cooperación, Solidaridad, Paz, Respeto y otros más que pueden beneficiar a la convivencia en ésta sociedad en la que vivimos.

Al ejemplo que cito en el anterior escrito, continuo:

-  Si te pegan, ¡Pega!

¿Qué valores transmitimos? ¡ Meditemos!

Primero. ¡Aprendes a defenderte!, Si te hacen a ti, tú haz lo mismo.

¿El problema se soluciona así? En ocasiones y como padres podríamos decir, ¡Sí!. pero en situaciones similares, esa solución provoca más irá, más rencor y es un modo de no llegar al fondo de la cuestión. Puede haber una solución y es buscar el dialogo y sino lo hay, llegar a decir:

- Lo siento, pero tu respuesta no es la adecuada y a partir de ahora no quiero amigos así. a nos ser que modifiques tu conducta.

¿Es real?, por supuesto que es real. aunque te parezca que no. Puedes utilizar éste mensaje con tu jerga habitual siempre que respetes al otro y no le faltes el respeto. Si cada vez que alguien te ataca tienes que pegar o hacer lo mismo que te hacen a tí. ¡No es una buena lección!.

Cuándo transmitimos un valor debemos y tenemos que ser conscientes y consecuentes!!!!

Referencias: 
Lee éste artículo, está muy bien:
http://www.abc.es/familia-padres-hijos/20131120/abci-educacion-infancia-valores-201311191551.html
También hay un libro: 
COMO EDUCAR EN VALORES. LL.CARRERAS Y OTROS- editorial Narcea. 

miércoles, 16 de julio de 2014

TRANSMISIÓN DE VALORES


Increíble que a pesar de pensar que hay ciertos valores que no estamos transmitiendo se cuelan por las rendijas y se impregnan en nuestros hijos de manera que no nos hemos dado cuenta.

Nuestra forma de actuar y de pensar la transmitimos por el mero hecho de estar y nuestros hijos acogen con gusto todo aquello que les mostramos, por lo tanto, debemos ser los padres los que critiquemos de manera constructiva nuestro comportamiento. Si tú no miras por los demás y simplemente te dedicas primero a tu comodidad, tus hijos aprenden esa manera de actuar y así es como se comportan con los demás. Si por el contrario eres una persona atenta y con capacidad de entender que detrás de tu conducta hay otras personas afectadas y puedes herirlas, eso también queda
grabado en nuestros hijos.

¿Qué pasa cuando tus hijos tienen que lidiar con ese tipo de personas que simplemente se sienten perfectas a pesar de que su perfección se configura dañando a los demás?. No podemos transmitir valores de “Haz tú más daño”, porque si tus hijos no son así, sufrirán. Quizá la respuesta es ¿Te merece la pena enfadarte?  Muéstrale tu enfado y si lo comprende habremos avanzado, sino lo entiende, no busques que te de la razón, piensa que esas personas volverán a fallarte y tú tienes que saber que eso puede suceder, por lo tanto, estás advertida.

En nuestro camino como educadores no vamos a cambiar el mundo, pero si dar pinceladas y empapar a otras personas que nos rodean con nuestros valores. 

Por ejemplo: ¡Si te pegan, pega!, nunca he entendido éste concepto y en algunos momentos he dudado si coger ese camino y enseñarle a mi hija a defenderse; pero he  estado equivocada, sigo pensando que si mi hija pegara a todo aquel que pega, habré dejado una huella en ella un tanto difícil de borrar, debo darle herramientas para que ella no se sienta herida, para que comprenda que esa actitud no es buena y que la persona que es capaz de pegar gratuitamente tiene verdadero problema de comunicación.  ¿Merece la pena estar con personas que te degradan?. Al final se trata de darle herramientas para que las puedan manejar, no tratar de proteger a nuestros hijos enfrentándonos a lo que ellos deben enfrentarse.
La transmisión de valores pueden venir acompañados de mucho ruido o pueden ser tan silenciosos que apenas puedes darte cuenta de que van y vienen. Nosotros como educadores nos corresponde ser consciente de como transmitimos esos valores y si realmente creemos tanto en ellos como para transmitirlos.

miércoles, 12 de marzo de 2014

FRASES PARA MEDITAR

Muchos son los años que ésta frase me ha acompañado y muchos los que espero me acompañe; en los buenos y en los malos momentos. Muchos son los sentidos que le he dado.
"...concédeme SERENIDAD para aceptar las cosas que no puedo cambiar, VALOR para cambiar las que puedo y SABIDURÍA para reconocer la diferencia." Autor: Reinhold Niebuhr.

UNA INVITACIÓN DE CUMPLEAÑOS




En uno de mis artículos anteriores, hablaba de que además de educar a nuestros hijos e hijas, también existen personas a nuestro alrededor, que sin darnos cuenta, nuestras conductas, influyen en ellos. 


Quisiera hablar de un solo ejemplo muy real:  


Nos encontramos en la fila de entrada al colegio, los niños esperan en la fila antes de que suene la sirena, son las nueve y se abren las puertas, pero... diez minutos antes una madre y su hijo están repartiendo invitaciones de cumpleaños. Por supuesto, no a todas las filas, pero... a la fila de la clase que les corresponde. El problema empieza cuando reparte a unos y a otros no.  


Imaginemos por un momento que tu hijo no ha recibido su invitación de cumpleaños. ¿Cómo nos sentimos? ¿Qué nos parece esa situación? ¿Cómo se pueden sentir nuestros hijos? Si el objetivo es invitar a cuatro, creo que ese no es el momento adecuado para repartir invitaciones, sobre todo cuando todos los niños están mirando; habría que pensar en los demás niños, ¿Por qué?  Todos por el mero hecho de interactuar con el medio,  somos transmisores de muchos valores y aunque nuestra huella nos parece que no está muy marcada, ahí queda. Así se va creando nuestra gran sociedad, con minúsculos detalles. 


Podríamos profundizar en éste ejemplo, pero... sinceramente situaciones así nos encontramos muchas veces y lo justificamos con frases ya muy hechas: "Ésta sociedad es así,....". Señores y señoras: ¡Está en nuestras manos cambiarla, no en las manos de los demás!  


Una vez me encontré exactamente con éste caso, por eso lo cuento; curiosamente estaba cerca de uno de los niños que no recibió esa tarjeta de invitación, el niño se acerco a su madre y le pregunto porque él no había recibido la invitación. La madre intento explicarle que la mamá del otro niño, no había actuado bien y que no se preocupara, que no pasaba nada. No había tiempo de explicaciones pero me daban ganas de coger a la otra madre y decirle: 


- ¡Perdona!, si no tienes intención de invitar a todos los niños, por favor, no se lo pases por sus narices. Éstos niños tienen sentimientos y sus madres también.- ese fue mi pensamiento, no lo lleve a la acción y eso después me llevo a pensar en uno de esos power point que suelen mandar muy interesantes donde había una frase que decía: "...¿Para qué queremos leyes y reglas si no disponemos de la valentía de llevarlas a la práctica?..." 


Concretando, tenemos que ser conscientes de que nuestras acciones afectan a otras personas y pueden tener unas grandes consecuencias para los que dan y para los que reciben. ¿Qué mundo queremos para nuestros hijos?, pues poquito a poco vayamos echando granitos de arena para construirlo. No esperemos a que los demás sean los primeros en llevar a cabo una acción saludable, como por ejemplo, ceder un asiento del autobús, recoger un papel del suelo, dar las gracias, un buenos días,... mis hijos pueden ser un fiel reflejo de mis acciones ¡Se constante en tus buenas acciones, no pretendemos cambiar el mundo, pero sí mejorar la parcela donde vivimos!

sábado, 15 de febrero de 2014

LA MOTIVACIÓN

     ¿Qué es lo que te empuja a hacer algo y además disfrutarlo? ¿Cómo podemos conseguir que nuestros hijos e incluso nosotros mimos hagamos las cosas con verdadero interés?

     Esta vez quiero hablar de la MOTIVACIÓN, prácticamente es lo que empuja a una persona a hacer las cosas y además disfrutarlas. Cuando una persona está motivada por algo, ese algo se coloca en primer lugar de nuestra lista de quehaceres; se convierte en un objetivo del que además nos sentimos capaces.

     La motivación cuando la dejamos de lado, nos convierte en personas que nos dejamos llevar sin ánimo de hacer nada, nuestros  "quehaceres" se convierten en una obligación pesada, un suplicio.

    La motivación podemos buscarla, encontrarla y además MANTENERLA. El nivel de motivación por supuesto puede variar, pero hay que mantenerlo activo, alimentarlo y no dejar que la pereza se pose en nuestra mente como si fuera miembro de nuestro día a día. La pereza debemos atacarla con un poco más de esfuerzo y con mensajes de ánimo a la hora de tomar una decisión. Los objetivos que nos hemos ido marcando pueden cambiar a medida que desarrollamos una actividad, no es malo si la persona se siente a gusto con ese nuevo objetivo, no quiere decir que hemos fracasado con el anterior, lo hemos desarrollado un poco más.

     Por ejemplo: yo me siento motivada para hacer un blog y poder hablar de temas de educación y además me siento capaz de hacerlo, pero mientras voy haciendo éste blog descubro que ese objetivo no es el que persigo, me gustaría además poder impartir temas en público y formar parte activa en la Educación de Padres y Madres.

     Otro ejemplo que también nos puede ayudar es el siguiente: ¿Cómo nos sentimos en en trabajo?. Hay personas que por vocación se encuentran verdaderamente bien, hay otras que con el paso del tiempo se han desmotivado por completo. La realidad es que a pesar de que no me siento a gusto en el trabajo, no tengo otro remedio que hacerlo porque en los tiempos que corren, será difícil encontrar un nuevo trabajo, además tengo una Familia a la que mantener y un largo etcétera.

     Si esa es la realidad debemos buscar la manera de motivarnos y sacarle el lado bueno a las cosas que hacemos.   Siguiendo con el segundo ejemplo, podemos ir anotando en una lista cosas positivas de nuestro trabajo, podemos hacernos preguntas tales como: ¿Alguien que ocupe mi puesto de trabajo, sería capaz de llevarlo a cabo con la misma sutileza que yo? ¿Si cambiara mi trabajo actual, encontraría un trabajo con el mismo horario y con los mismos compañeros? ¿Que cosas positivas te han ocurrido hoy en el trabajo? (No busques el lado negativo, no te menosprecies, no te hagas víctima de la situación).

     Tenemos que aprender herramientas para motivarnos y además ayudar a que las personas que tengo a mi cargo o a mi lado, se motiven y aprendan a hacer las cosas con interés. No imponiendo por supuesto, porque al fin y al cabo la motivación forma parte de nuestras emociones, hay que ser muy sutiles en la transmisión de valores.

      Práctica todo lo que te he comentado y date un tiempo para ello, esto no es de un día para otro, fíjate que nuestra desmotivación se ha venido forjando en nostros durante mucho tiempo y quitar esas raíces para crear unas nuevas lleva su tiempo.  

    Busca más información acerca de la motivación, aquí solamente he dado una pequeña pincelada.
 
Un saludo.
Hilde.



jueves, 6 de febrero de 2014

FRASES PARA MEDITAR

       Ésta es una frase que llego a mis manos y la verdad, me parece muy real. Las personas tendemos a juzgar a los demás sin apenas conocerlos o al menos creemos que los conocemos bien, pero no es así. Nos ocurre con personas que son de otras culturas y que tendemos a pensar que su vida no se parece a la nuestra. Aman a los suyos, sufren cuándo alguno de los suyos se siente enfermo, busca el bienestar. ¿Nos suena está historia?
 
      La Frase dice así:
 
     "Antes de Juzgar mi vida o mi carácter, ponte en mis zapatos y recorre el camino que he recorrido, vive mis penas, mis dudas ¡mis  carcajadas! Recorre los años que he recorrido y tropieza ahí dónde tropecé y levantate así como yo lo he hecho; entonces ahí podrás juzgarme"  
 
       Aún así, el final de la frase yo lo cambiaba y pondría " Entonces aun así no podrás juzgarme".
 
¡Saludos!
y buen camino.